Venezuela 2012: inicio formal de la contienda

El pasado domingo primero de Julio se dió inicio formal a la campaña electoral venezolana. Cada candidato sólo puede tener 3 minutos diarios en televisión. La institución electoral ha regulado los topes máximos de la publicidad invertida en TV, radio y prensa (pese a que desde el oficialismo se apalanca este tope formal con amplísima “publicidad institucional” con muy clara orquestación del mensaje).

El día de inicio ambos comandos decidieron invertir la totalidad de su tiempo diario en TV en un unico spot. No fue la única coincidencia. En ambos videos, de gran factura estética, se reconoce la mano de la excelente producción audiovisual brasileña, que viene apoyando la comunicación de los dos comandos.

Chávez abre con un spot de hondo contenido emocional, que juega con una vaga sensación de bienestar y la presencia y el afecto al candidato-presidente como mensaje principal.

El video es indudablemente estético y emocional. Está bien centrado en su mensaje de presidente-candidato-permanente. Tiene, sin embargo, y a mi juicio, varias fallas, la primera es que tras casi 14 años de gestión, Chávez no exhibe allí ninguna obra de gobierno. Lo único que podría asemejarse a un logro en el spot son los éxitos de la escuadra Vino Tinto, equipo de fútbol cuyos logros se han sentido como colectivos en toda la sociedad, pero de cuya autoría no puede alerdear el gobierno chavista precisamente. Muy por el contrario, el inversionista de riesgo que apostó a la Vino Tinto de manera consecuente fue la empresa privada, específicamente las empresas del grupo Polar, a quienes el gobierno de Chávez tiene desde hace ya años en la mira de su obsesión estatizadora. No sólo el spot no exhibe logros de gestión sino que muestra un ambiente de cierta decrepitud y se recrea en una estética de la pobreza. Además, salvo en las genuinas tomas de las movilizaciones chavistas y las tomas aéreas, hay un no-sé-qué foráneo en el micro. Desde el adoquinado en las calles hasta el señor que pule su Buick de los años 50 en el minuto 1:45, pasando por los animados jugadores de dominó, con el mismo entusiasmo de los de Pinar del Río (minuto 1:50). Desde esas escaleras parece estarse subiendo a “favelas” más que a “ranchos”. Notable es el guiño al colectivo LGBTI (minuto 0:54), más llamativo por venir de un partido de repetidas conductas homofóbicas. La canción es bonita y pegajosa, pero insiste mucho en ese “Chavez no se va, Chávez seguirá”, no escuché un “Chávez ganará” (que tambien rima). Mmmmmmm. Pero no quiero ponerme capciosa, debe tratarse de un error en la traducción del portugués.

Por su parte el spot de Capriles Radonski es tambien muy bonito y apela tanto a lo emocional como a lo racional. El mensaje es algo más amplio: habla de un camino, de diálogo, de unión, futuro, oportunidades y progreso. Apela al respeto, a la inversión privada y al trabajar por todos, como vías de contraste con el candidato-presidente. Capriles afina sus ofertas electorales y habla de seguridad y cero-tolerancia frente al delito, de justicia para todos, de la creación de 3 millones de empleos

A diferencia de Chávez, Capriles sí exhibe allí obras de gestión, de manéra armónica con los contenidos y sin que luzca forzado: la gestión es parte implícita del contexto. Sin embargo el spot tiene en su defecto que va a medio camino entre lo emocional y lo racional, sin lograr plenamente ninguno de los dos objetivos. “Está aclarando la mañana en Venezuela…” empieza a ser emocionante y tambien con pegajosa melodía, pero cuando se va llegando al clímax se corta, en una suerte de “spotus-interruptus”. Creo que el resultado hubiera ido mejor con dos spots, uno más emocional y otro más racional, sin el mezclote.

En fin, un par de buenas muestras de esta campaña, donde sin exageración creo que se juega el destino del continente. Sin embargo, en este primer tiempo la anotación parece ser Brasil 1-Venezuela 0…